Mermelada de tomate

11:31 La última miga 1 Comments


La mermelada es una de esas delicias que he ido descubriendo con el tiempo. Su textura nunca me gustó demasiado, pero desde que le cogí el gusto a prepararlas en casa, disfruto muchísimo una rebanada de pan bien untada en mermelada.

Mi padre sabe hacer mermeladas y le quedan fenomenal, pero siempre había tenido cierta pereza de hacerlas y tampoco comprábamos demasiadas en casa. Había como una especie de vacío, hasta que haciendo una receta de Gaby, del blog Bikisimas, le cogí el gusto a esto de preparar mermeladas.

Además de la de fresas y pimienta rosa (está en el blog que tenía antes), he preparado de nísperos y esta que véis de tomate.

El mayor trabajo de esta mermelada es escaldar los tomates, quitarles la piel y trocearlos para quitarles las pepitas.

Hecho esto, la cazuela y el fuego se encargan del resto y es solo cuestión de dejar que hagan chupchup y pase el tiempo.

Creedme cuando os digo que tendréis un estupendo ingrediente para muchas recetas: tostadas, tartas, cubrir un cheesecake, usarlo de base en una coca salada... Hay tantas opciones como las que se os ocurran y van más allá de untar el pan.


Mermelada de tomate

Ingredientes:
1kg y 500g de tomate pelado y despepitado cortado a trocitos
800g de azúcar
El zumo de un limón
Unas bolitas de pimienta
Un par de ramitas de romero

Elaboración:
Para pelar y despepitar el tomate, debemos marcar el culo con un cuchillo y meterlos en agua hirviendo unos segundos. Después, sacarlos a un bol de agua con hielo y sal e ir pelándolos y troceándolos.
Con el tomate ya pelado y sin pepitas, podemos empezar a hacer la mermelada.
Colocamos en un recipiente todo el tomate, con el azúcar y el limón y dejamos reposar, como mínimo, 2 horas. Pero si es de un día para otro, mucho mejor.
Así conseguimos que el azúcar haga una especie de almíbar y el tomate vaya sacando agua.
Para hacer la mermelada, colocamos el tomate con el azúcar y el limón de antes, en una cazuela grande y alta y dejamos que vaya haciendo chupchup.
Añadimos el romero y la pimienta ligeramente machacada y dejamos a la mermelada al fuego.
Cuando empiece a soltar espuma, la vamos retirando con ayuda de una espátula, espumadera o similar.
Pasados unos 45 minutos, aunque esto dependerá del agua que tengan los tomates y la cantidad que tengamos, tendremos la mermelada lista.
Para saber si está lista, sacamos una pequeña cuchara y la colocamos sobre un plato. Si cae o se mueve demasiado, la dejamos un poco más. También se va pegando a los bordes de la cazuela.
Antes de envasarla, debemos esterilizar los botes y tener todo bien limpio. Después, podemos meter la mermelada con cuidado y tapar bien los tarros.

Ideas y sugerencias:
· Los tarros de cristal, mojados y con un poco de agua dentro, se pueden esterilizar en el microondas. Los colocamos a temperatura máxima sin tapa un par de minutos y los dejamos secar bien.
· Las tapas de los tarros hay que ponerlas a hervir unos 15 minutos.
· Es muy importante usar guantes durante todo el proceso de esterilización y también mientras colocamos la mermelada en los botes.
· Si la mermelada es para nosotros y la vamos a consumir rápido, con los botes recién esterilizados y aún calientes, podemos dejar que hagan el vacío dejándolos cabeza abajo una vez le hemos colocado la mermelada dentro.
· Si después de todo esto seguís teniendo dudas, podéis leer este post de Gaby, del blog Bikisimas, en el que explica con todo detalle cómo hacer mermeladas paso a paso, con trucos y consejos incluidos.

1 comentario:

  1. Que rica mermelada de tomate! No hay nada mejor que una buena mermelada casera para acompañar un desayuno o una merienda :) Bss

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